Más adelante supe que nos encontramos un balón en plena madrugada, y en plena calle jugamos al fútbol, que yo te regateaba como quería, que me diste una patada en la espinilla, que te movías con esa idílica premiosidad que tenéis las chicas ante un esférico. Al cabo de dos días supe que en plena borrachera pensé en aquel corto francés de una pareja que juega al fútbol en un parque (y ella casi embarca el balón entre las ramas de un árbol), también recordé que te caíste de culo y que te levanté y que seguimos jugando hasta que alguien, desde una ventana, señaló el final del partido. Te abrazaste a mí, te curé el golpe.
Al parecer esa noche te habías enfadado con tu prima, y a partir de ahí te acomodaste en mi ralentizado concepto de la diversión, el resultado quizás de esta sensiblera ingestión de alcohol a la que estoy abocado. Ahora recuerdo que antes de ceder al melancohólico sentido de mi expresión (de palabra y de rostro) me lo recriminaste con dulzura ("¡Qué cara tienes!"), y entretanto, entre tantos ojos, creo que aceptaste mi teoría de la noche: ni escribir como pensamos ni escribir como hablamos, escribir como se piensa cuando se habla.
sábado, 4 de abril de 2009
domingo, 29 de marzo de 2009
ANTES DE LA LITERATURA
Aguante. Me he dado la vuelta y la he perdido de mi radio impresionable. Tristeza. Suena una canción de un grupo de esos que son populares y alternativos a la vez en cantidades exactas aquí o en Illinois, y la gente se vuelve loca. Frío. Maldigo mis ilusiones de las dos y media de la tarde, ella tan naranja y cachonda, mi consiguiente resistencia a las despedidas, mi emblemática adhesión a todos los planes para el fin de semana. Esto es fracasar. Ya la veo marcharse, naturalidad y desinterés, se la ve en la lejanía de unos colores debilitados, unos andares salerosos, pequeña y poderosa. Delantera. Y Otra. Con la generación que hay aquí y yo apenas venzo la violenta corazonada de viento y hojas cortarrollos mientras atruena el segundo single que me permito titular como me dicta un zumbido: “Cuando es vivaz un hundimiento”.
Fin de aquel sabor morado de unos labios dulces.
Más o menos consagrado al principio de las tardes.
Fin de aquel sabor morado de unos labios dulces.
Más o menos consagrado al principio de las tardes.
jueves, 26 de marzo de 2009
UNIR LOS PUNTOS
Había quedado con ella, se levantó impaciente. Fueron a Triana, al mercado, comieron setas. Pasaron alternativamente días llenos de retroalimentación y tardes sin aire que transmitiera el sonido.
...Y cansado de filosofar, y mirando fijamente un punto en el horizonte, se acabó todo.
...Y cansado de filosofar, y mirando fijamente un punto en el horizonte, se acabó todo.
domingo, 22 de marzo de 2009
VACIADO CÍRCULO NODO
Y es que lo único que engaña es andar por calles nunca vistas, anejas, ajenas y aceptablemente lucidas. Mantenerse fuera del encuentro con todas las úlceras, las derrotas o perrotas del amor o de la atracción tóxica, el cambio mezquino de los días anchos y las brisas guardadas de adrenalina y polen. Por entonces, tocaba con la palma de la mano un poder extraordinario al abrir simplemente un litro de cerveza en cualquier filo metálico. (Se me ve de rodillas ante el Benito Villamarín. Y ahora estoy besando a mi amiga en el arriate de un jardín años 70). Santas chispas, emoción que son nervios que era encanto que cuánta vida desde arriba. Ahora (por hoy) me siento muy fuera de la sociedad y muy dentro de la historia. Hoy (por ahora) ha terminado mi juventud.
viernes, 20 de marzo de 2009
EL PLURAL DE ALGO
Es el comienzo de una temporada de peso parecido a las más intensas de mi juventud. Catarsis sí. Como intuyo, será una catarsis de frustraciones, realizaciones, potaje de la década anterior. Con su pringá: cruel noviazgo el que viviré esta nueva sesión. En comparación con las que realmente me marcaron, insignificante buena chica la que me espera en su casa el mes que viene.
(Campanadas y cirrocúmulos resuelven el paso del tiempo).
Era revival con gestos más dulces que salados, gestos menos trascendentales que cercanos. Pero qué imprevista fascinación me iba a martillear las extremidades, fórmulas magistrales para la carencia de azúcar y las extremas calamidades. La autodestrucción de antaño se tornó en optimismo ordinario, mediana voz deportiva, empuje sevillano con guiño clarividente.
Se pierde identidad.
Horror el día que descubrió estas líneas. Vuelta al arranque eterno, run-run...
(Campanadas y cirrocúmulos resuelven el paso del tiempo).
Era revival con gestos más dulces que salados, gestos menos trascendentales que cercanos. Pero qué imprevista fascinación me iba a martillear las extremidades, fórmulas magistrales para la carencia de azúcar y las extremas calamidades. La autodestrucción de antaño se tornó en optimismo ordinario, mediana voz deportiva, empuje sevillano con guiño clarividente.
Se pierde identidad.
Horror el día que descubrió estas líneas. Vuelta al arranque eterno, run-run...
miércoles, 25 de febrero de 2009
PREFERÍA PREFERIA
El paso pendular de obligaciones en lo alto, la montaña de apuntes y más dualismos, cosas así le llevaban a salir a deshora y desdía, disidía. Decidía con naturalidad saltar al ruedo de las plazas mayores cuando ya los toros sólo corrían en los grabados, el rojo era el pasado, los escaparates en penumbra diurna también. Le pareció que nada había cambiado desde que comprara sellos en aquel mercadillo, se acabó el pasaje y reflexionó, y volvió a por una cerveza en un bar de la calle Arfe. Era un bar antiguo, de croquetas rebozadas en serrín, mostrador reblandecido por lustros de movimientos torpes. La debilidad humana le daba fuerzas, lo que ya dijo el otro yo: vuestro cansancio es mi energía para crecer. Caía la tarde barriéndole los pies (clarividencia popular), y así empezaban las aventuras que inspiraron a Timun Mas unas vacaciones.
jueves, 19 de febrero de 2009
LA POSTERIDAD
Ahora veo un puerto deportivo a las once y media de la mañana, ahora que la luz del cd es la única luz en la casa. Obsesionado con un triángulo estival.
El infinito entre dos puntos, la densidad gráfica, un clásico concepto transalpino. Lo que queda de por medio es una vida extra, tranquilamente el éxito.
Tampoco mis parrafadas torpes sobre La Escapada impedían la sensación general de estar haciendo algo grande. Por encima de universos de marcas, de las émulas gimkhanas del joven del bigote, estábamos los hermanos y los amigos claudicando ante la media mañana derrotados por la faceta más feliz del viento mediterráneo, aires de poesía para la alopecia. Las bendiciones bien expresadas y la gente pasando eran el punto fuerte del más famoso del grupo.
El infinito entre dos puntos, la densidad gráfica, un clásico concepto transalpino. Lo que queda de por medio es una vida extra, tranquilamente el éxito.
Tampoco mis parrafadas torpes sobre La Escapada impedían la sensación general de estar haciendo algo grande. Por encima de universos de marcas, de las émulas gimkhanas del joven del bigote, estábamos los hermanos y los amigos claudicando ante la media mañana derrotados por la faceta más feliz del viento mediterráneo, aires de poesía para la alopecia. Las bendiciones bien expresadas y la gente pasando eran el punto fuerte del más famoso del grupo.
sábado, 14 de febrero de 2009
UNA FORMA DE QUERERSE
Un árbol se mueve por un golpe de viento y todas las hojas se oyen mantenerse, también desde mi cuarto puedo ver un rayo de los que llegan a la Tierra en dos, y dudo... No tanto por huir de Tony Kaye como por respeto a mi memoria, me decanto por lo que se me ocurrió primero. Después del ruido de la copa del árbol aparece el título junto con el sonido de dos copas que brindan. Me tumbo en el sofá, falsa serenidad, lo cierto es que me da miedo un gato llamado Mimí. Mis botas descansan humilladas en mi habitación porque esta mañana Mimí ha intentado fornicar con ellas. Cuando quiero estar tranquilo lo dejo fuera, en el jardín, y ¡me encierro! en la casa.
Siempre que volvía en el autobús todo el mundo me miraba dormir. Mi imagen era más incómoda que tierna. De acuerdo, me ganaba el pan con mi sobreesfuerzo, pero ya tenía un buen surtido de pelillos en la cara y así era muy difícil despertar compasión. Cuando me despertaba, la gente que había estado contemplándome apartaba británicamente la mirada y los muy imbéciles se chocaban de ojos entre sí. Oliver Twist.
Siempre que volvía en el autobús todo el mundo me miraba dormir. Mi imagen era más incómoda que tierna. De acuerdo, me ganaba el pan con mi sobreesfuerzo, pero ya tenía un buen surtido de pelillos en la cara y así era muy difícil despertar compasión. Cuando me despertaba, la gente que había estado contemplándome apartaba británicamente la mirada y los muy imbéciles se chocaban de ojos entre sí. Oliver Twist.
lunes, 9 de febrero de 2009
UNA VEZ TUVISTE UN BARCO
Insististe en acercarnos a ese espigón que tanto te gustaba y yo temía. Mis temores se hicieron realidad. Nada más llegar, vi entre las rocas algo que se movía ("buenas tardes") y se volvía a esconder. Y me arrastraste hasta donde terminaba el espigón. No podía dejar de pensar en el desenlace de esa película y tampoco podía evitar verme contigo desde la playa en legendaria diagonal. Al final había un faro que no pasaba de semáforo. Sin darme cuenta, acabé tirando piedras al mar como si tuviera un jersey amarillo a la espalda. Interrumpí en seco el juego ajeno. Pero lo cierto es que tampoco era consciente del paso de las horas, besos y mareas porque sólo sabía pensar en el paso de los años, así que retomé mis intentos por hacer saltar las piedras de ola en ola, mientras tú me puntuabas generosamente.
sábado, 31 de enero de 2009
MICROECONOMÍA DEL TEXTO COMO EN JAPÓN
Me bajé violentamente en Francesc Macià y allí seguí la corriente natural que desde las montañas me llevaba al autoanálisis. Una manifestación sin proclama ni protesta, los personajes gigantes articulados de Els Comediants... esas eran las principales influencias de mi turismo. Donde el mar está acotado y los ríos soterrados. Yo: como si quisiera decir algo, parecido a Harold Lloyd casual o a mi hermano tutor recién afeitado. No le pidan peras al olmo, no le pidan peros al alma.
lunes, 26 de enero de 2009
EL FINAL ANTES DE CIEN EPÍLOGOS
He dicho que ahora me gustan más las cafeterías, los aparcamientos subterráneos y los libros españoles. La hora de la siesta hecha palabras, capitales, otros paisajes. Las acuarelas del siglo XXI, mi hermano mayor y la salud convencional y convincente. La tranquilidad, la paternidad y dormir sin cerrar uno de los párpados, la concentración. Y así es como se igualan tensión y calma.
Mi cansancio es energía para crecer, vuestro pasado una sombra que dejaré de aprovechar. No puedo permitir que me ocurra como a mi amigo del colegio y su detallada retrospección sin camino que desandar. Su colegio y mi colegio están hoy más lejos que su bar y mi casa. Y tampoco puedo pensar que la duda que yo suscito entre el tú y el usted tenga asegurada la eternidad.
No escondo de todas formas que la paciencia en la más despejada percepción será una novedad muy poco ilusionante, y creo que hay que pedirse una más.
Mi cansancio es energía para crecer, vuestro pasado una sombra que dejaré de aprovechar. No puedo permitir que me ocurra como a mi amigo del colegio y su detallada retrospección sin camino que desandar. Su colegio y mi colegio están hoy más lejos que su bar y mi casa. Y tampoco puedo pensar que la duda que yo suscito entre el tú y el usted tenga asegurada la eternidad.
No escondo de todas formas que la paciencia en la más despejada percepción será una novedad muy poco ilusionante, y creo que hay que pedirse una más.
domingo, 18 de enero de 2009
Y HOY SE REPITE EL MISMO DÍA
Otro sacrificio en beneficio de la investigación interior... desde la edad del desarrollo (D+I+D), otra vez un carácter ovalado, por huidizo y por contener una yema cocida en su corazón que se queda en la garganta. El sin resuello de la soledad era la sospecha de estar haciendo las cosas mal, dejarse la frescura en el desafío de hilvanar enlaces con las expresiones más baratas. No encontrar técnicas de realización.
Y esa especie de materia sonora que desde la pérdida de fe había adoptado la violencia de una fuga en picado (una timidez cortante, no puede ser de otro modo), esa materia simple siempre actuó sobre las entrañas igual que te comprime una caída vertiginosa, inexpresiva, tanto viento contra la cara.
¿Y por qué el alma reconstruida alrededor de la simpatía y el sentido del humor? Porque paz y energía se sientan en torno a una mesa joven, y una vez deconstruido el asma y condenado yo a los designios de la adrenalina, mañana será otro día.
Y esa especie de materia sonora que desde la pérdida de fe había adoptado la violencia de una fuga en picado (una timidez cortante, no puede ser de otro modo), esa materia simple siempre actuó sobre las entrañas igual que te comprime una caída vertiginosa, inexpresiva, tanto viento contra la cara.
¿Y por qué el alma reconstruida alrededor de la simpatía y el sentido del humor? Porque paz y energía se sientan en torno a una mesa joven, y una vez deconstruido el asma y condenado yo a los designios de la adrenalina, mañana será otro día.
viernes, 9 de enero de 2009
COMO UN CIENTÍFICO
Pongamos que me acompañan las palabras caprichosas, las frases satisfechas, del Dr. Floyd en la Luna. Recupero aquí también mi principiante sospecha de rodear la realidad con lo posible y lo improbable y confiar en un punto de corte.
Hay tres etapas en la juventud amplia (y cada vez más amplia) del Hombre. No hablo del ser humano, hablo de nosotros. Y para cada etapa, una inquietud:
1. De la energía mental: crear.
2. De la ensoñación vital o punto de corte con la existencia: recrear (y recrearse).
3. De la energía sentimental: procrear.
Me parece que cuando le transmití esto a aquella señorita no aclaré como debía el encontrarme aún en la segunda etapa, y que ella entendió la teoría como una peligrosa proposición. Y justificado su proceso mental por la epidémica tendencia en el mundo escrito al colofón, la guinda al pastel, los aforismos del chimpón. "¡Dani quiere que le dé un hijo!", pensaría coloradita de sorpresa en braguitas con lacito. No supe más de ella.
La otra reflexión consiste en que cuanto más años cumplo... más amplia es la juventud.
Hay tres etapas en la juventud amplia (y cada vez más amplia) del Hombre. No hablo del ser humano, hablo de nosotros. Y para cada etapa, una inquietud:
1. De la energía mental: crear.
2. De la ensoñación vital o punto de corte con la existencia: recrear (y recrearse).
3. De la energía sentimental: procrear.
Me parece que cuando le transmití esto a aquella señorita no aclaré como debía el encontrarme aún en la segunda etapa, y que ella entendió la teoría como una peligrosa proposición. Y justificado su proceso mental por la epidémica tendencia en el mundo escrito al colofón, la guinda al pastel, los aforismos del chimpón. "¡Dani quiere que le dé un hijo!", pensaría coloradita de sorpresa en braguitas con lacito. No supe más de ella.
La otra reflexión consiste en que cuanto más años cumplo... más amplia es la juventud.
lunes, 5 de enero de 2009
LA NITIDEZ DE TU NOCHE
La noche de tu nitidez, exactamente a cinco minutos de ti, Alguien y Si... fueron las canciones que descubrí y nunca pude compartir. Entró un sonido nuevo como de romance trasnochado en mi casa blanca, en mi calle azul oscuro. Las mujeres hablan con risas lisas, muy jóvenes, pisan fuerte sobre los adoquines, digieren las tapas sin mancha alguna en la risa. A una década de ti un puzle de pocas piezas, piezas de plomo.
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