sábado, 25 de julio de 2009

EN LA PUNTA DEL CEREBRO

Insistencia en un tema. ¿Cómo se llamaba esa calle? Es el reducido West End donde las discotecas taciturnas apuestan por una bonita manera de sorprender a los árabes. En todo caso, siempre será mejor volver y volver.
Formé parte accidental de una demostración contra Pinochet, y al preguntar a un periodista chileno por lo que se cocía allí dentro me contestó, con barítona antipatía, que estaban decidiendo la suerte del General. Quise conocer los alrededores, sentí miedo y me fui a casa.
He perdido la primera convicción que me trajo hasta aquí. La aventura está cambiando mi físico, mucho más feo y mucho más fuerte, pisé el único excremento callejero de Gran Bretaña frente a la última casa de Freud, sólo dije tonterías en un puesto de libros (no salía de la palabra epigrama) y me está gustando el run-run que en otro tiempo me atormentó, mi conciencia crecía una barbaridad.
Recurrentemente, sí, no entiendo cómo pude vivir tantos años sin ti.

miércoles, 22 de julio de 2009

BUSCANDO LAS TABLAS

(Sevilla, 1996)["Ha de encontrarse muy enfermo porque por primera vez no le apetece beber." (Rafael Viana)]. No está proponiendo nada bueno, apenas lo que uno de esos físicos propondría (pero sin tarta payasa), sus pupilas se han dilatado hasta la gripe o la idiotez y se está dando cuenta. La presión sobreviene del ocaso, Montand murió hace cuatro años, parece que fue hoy. Suelen decir que un ciclo ha terminado.
Varias noches seguidas soñando con temas escolares, el verano tocaba a su fin. Pasear por un camino inusual, sí real, hacia el instituto. Recorrer las calles muy deprisa, como recorren los nervios mi estómago, mis brazos, mis piernas. Caminar rápido con mis mejores nervios por aquello de volver a ver a tanta gente, y conocer a niñas nuevas, porque quiero olvidar una época que para mí significa reclusión (soledad) y pobreza (dependencia). La vida en general, a título particular, regresa otra vez. Las caras en la puerta del instituto son caras de la facultad: ese es el sueño: seis años atrás, un anacronismo.
Dos meses y medio refugiado en un diminuto cuarto climatizado por el día y refugiado en la ventana por la noche. Me gustaba escuchar a oscuras e iluminarme por la brisa y ver más allá fácilmente. Mi mirada llegaba incluso a los retiros vacacionales de los demás, a una lejana vida social estival. Era ayudado por las canciones de siempre que atravesaba a veces el tiempo y en mi mente se fundían ilusiones y alusiones. Así, sin dormir casi, sobrellevaba el verano. Entre el insomnio voluntario y el perfecto registro de los sueños, el sano cansancio y una expresión ligeramente atractiva. Ese leve y natural cansancio púrpura de las cuencas de mis ojos consiguió no hundir mi orgullo como ya lo estaba mi ánimo. No paraba de soñar.
Pero le llegó el momento de oler carpetas recién compradas y de comprobar lo pálidas que eran su piel y su voz.




viernes, 17 de julio de 2009

TERAPIA POR ESPAÑA

Cuando se vive en un páramo, a la intemperie, por encima del pueblo al que se dirigen cigüeñas y nubes que se irán aclarando, cigüeñas que se irán ennegreciendo, cuando siempre pesa más el viento por ensordecedor que por atmósfera, y más presiona por dentro que contra los ojos secos. Cuando alguien decide destruir su identidad social, no ofrecer resistencia al viento y dominar el mundo desde fuera y más alto, cuando tiene oportunidad esta serie exacta de impulsos, entonces (pero no sólo entonces), serán vencidas las veleidades de la diversión contra uno mismo y la asfixia imberbe ante los atardeceres sin gente.

jueves, 16 de julio de 2009

SITUARNOS EN UNA ÉPOCA IMAGINATIVA

¿Cómo va a ser lo mismo? Y lo pregunta alguien poco dado a las actividades complacientes, ya sean en forma de pruebas generacionales, ya se presenten en formato inmortal o relativas a la posteridad. Pero no puede ser considerado de la misma analítica un personaje real que con todo su ímpetu se sobrepone a la historia escrita de sus vecinos que uno entregado a la belleza de la calle Feria y paralelas, ya sea día laborable o ya sea domingo parsimonioso, entregado y abrazado a un asidero de la cultura circundante.
Ignacio Sánchez Mejías será percibido por muchos de mis amigos como un máscara (“será”, como si aún no hubiese muerto y nos anticipáramos a su relieve legendario). Piloto de carreras, presidente del Betis sin período de transmutación ("no había tiempo todavía, excelencia, se estaba labrando la magia sin efectos visuales contrastados"), y presidente de la Cruz Roja, piloto aéreo y jugador de polo, actor de cine y torero, escritor amigo de autores infalibles. Y yo, que he leído las tres obras conocidas de Ignacio, puedo afirmar categóricamente, esto es, con rigor sólo en el semblante, es decir, cerveza de la mano, que estábamos ante uno de los mayores dramaturgos de Andalucía: psicología con duende y costumbrismo existencialista y su metafísica moral.
Terminé descubriendo tamaña figura en medio de los más comprensibles parecidos a mis referentes vitales: la energía pedagógica de los Sernández, la receta espontánea de los Morales. Poco recorrido en mi garganta para todos estos amigos intemporales. Aprecié el fluir continuo de la historia y brindé por los amigos generosos.

lunes, 13 de julio de 2009

DENTRO DE DOS AÑOS

Voy a esperarte a la salida del trabajo. Sé, sí sé, que sería mejor esperarte en coche bajo la lluvia del primer mes de clase, mayor predominio de los ocres, bramido de los coches rompiendo en el asfalto, pasando antes por mi casa. Sería bonito descubrirte el efecto de las luces de la tarde sobre las lunas mojadas: “Mira Hada, las luces rojas de los coches pierden intensidad, las de los comercios se resitúan en tu mismo cristal”. Es curioso que al cruzar el río, al estrecharse las calles, el espacio entre nuestros tiempos se hacía más ancho. Burgués conducía su utilitario concentrado en que al cambiar las marchas ella le tocara la mano, a riesgo de provocar un accidente de mucho menor calado. Los poderes de Hada y los padres de Burgués eran ya conocidos por toda la ciudad amurallada. Una vez, un mago perdió sus poderes cuando Hada posó su mano sobre su verdadero tendón de aquiles, a la altura del cuello. Buscando la llave correcta bajo el paraguas apastelado que me brindaste, pensaba en todas las palabras que no necesitabas decir, y les ponía tu voz.

miércoles, 8 de julio de 2009

LA CARA

Castilla la Mancha, Andalucía la Disuelve. Hablo de la confianza en mi propio índice de transformación. La capacidad, o la fe constructiva, para clavar chinchetas en un corcho de objetivos fríamente y confortablemente. La resaca, en su acepción "ansiedad", no explora otra cosa que material natural fuera de medio, la resaca, en su acepción "invocación", extraña garrafas y cabras en el Parque de los Alcornocales. (Los clandestinatarios bares de anoche, animal. La poca esperanza en las autopistas de la formación, artista).
Vuelvo a conocerte en el vídeo que siempre llevo conmigo y decido como miles de mañanas que viviré un tiempo en la ciudad donde desapareciste. No es imposible que te vea, y te encuentre más fea, y a los dos minutos me excite la madura expresión con la que me quieres enseñar tu estrenado barrio en Madrid, tu seguridad, tu juego.

viernes, 3 de julio de 2009

EL SUPERHOMBRE

No quiero protagonizar confusiones de ninguna clase: ni las que te hacen sentir culpable ni las que te. Hacen. Sentir. En vano. No pago una noche por cristales tintados, quiero ver el verde de verdad, como se ve en la ciudad del sol, admito que existe una gama y que no sé mezclar bien los colores.
No concibo la vida sin concebir una vida.
Una semana más tarde o una tarde de más y el superhombre recuperó su oficio de escribir mensajes sin enviarlos, por miedo, sabía que había derrapado un poco antes de girar, tanta suficiencia y llamaradas de altura convertían la experiencia en pasto de las miradas, precisamente era el momento más inédito de su vida.
Ella le preparó por última vez el primer desayuno de silencio.

viernes, 26 de junio de 2009

MEJORES MUJERES

Percutiendo duro y cortando la sombra de la farola de forja fernandina, dejando bien bien alto el equipo Technics, abriendo ventanas, cajones de cosas importantes, oyendo el clamor de la gente que ha salido. La mirada que usualmente llamaríamos blanca en una acuarela de técnica improvisada se me acercó y se difuminó con los otros colores del sueño y la bebida.
Ella conduce de manera inédita en el sur de España, con esta sorprendente característica está consiguiendo bañar el reencuentro de un misterio sin sonido en forma de paréntesis. Ni siquiera hemos puesto la radio, las noticias podrían recordarnos que estamos oficialmente separados, y conduce el Ford serpenteante entre chalets hacia la parte más indecente de la playa, parando y sonriéndome otra vez nueva en el aparcamiento del apareamiento. Superar tantas bandas sonoras había resultado ser un original e insinuante preámbulo sinuoso. 
Su voz desde la bañera de un hotel. Mi espalda castigada por sol y por sal, por fin tonificado a salvo de mi madera de filósofo adolescente. Fuerte de repente en unas horas. Bonita cena incluida en el precio. Bromas y sus confesiones de chica mucho más joven que yo. Se bebe mucho vino blanco en meses así.

viernes, 19 de junio de 2009

DISCURSO

Las plazas en verano se agrandaban y aparecían espacios de debajo de los balcones. Tu pelo cañero o tu mano en tu sonrisa o una vez en mi pecho. ¡Caracoles! ¡Es que nadie va a ayudarme a pensar en otra cerveza! Volvamos a la teoría de correr hacia la amenaza, me gustaría una copia de aquel contraplano, yo observándote la espalda, un hombro pálido, un medio perfil cálido, con una luz que venía de tu veintena, no me equivoco, sé lo que hago cuando comparo los secretos de tu primera juventud con esta ternura y esta falta de sueño por ti. Porque, si no amanece, mirarte por encima del hombro es un gesto de amor, los significados del insomnio suenan como las canciones contra un ventilador. Y esa otra emoción: querer arroparte y desnudarte al mismo tiempo. Y la casualidad de que dos discursos diferentes pronuncien sin embargo la misma frase en un mágico momento de distracción general.

sábado, 13 de junio de 2009

THEN / THE CHARLATANS / ENTONCES

En pocos días pasaron por mi escritorio más planos de ciudades europeas que en toda tu vida por tu mente, y no es un reproche. Planos de verano, planes para el verano. (Dublín demasiado ocre) yo necesitaba algo más azulado, más crepuscular a tu lado, un frescor más esperado, entonces lo eléctrico se adelanta a lo oscuro, vapor de colonias de baño, vapor de luz en el horizonte. Y en ninguno de esos destinos de Europa encontraba la impaciente capitulación del día, el aire de excepcionalidad al final de la tarde. Echar de menos una época de recepciones en casa dejando que las canciones perfumasen el terrizo jardín antes de lo previsto. En el destierro soy el anfitrión de mis recuerdos, un invitado de excepción en tu memoria, y abortados tantos planes para el verano a lo largo de mi vida que... Los altavoces, aun en vacaciones, escandalizaban a la manzana. Los pinos amortiguaban los agudos, pero la brisa se extralimitaba a llevar la fiesta mucho más allá. Entonces... Cuando la obsesión por crecer a partir de mi infancia, por seguir cumpliendo años durante los ochenta (y todas las casas me parecerán más pequeñas y más cercanas a la playa, también más pequeña), cuando vivir cien años en veinte años fue la traducción de la nostalgia en sentido amplio, llegué a contemplar una bella panorámica del fracaso. Así que volveré a recorrer el circuito una y otra vez: y a emocionarme con mi fracaso juvenil, revivido incansablemente. Sevilla, 1997. 



sábado, 6 de junio de 2009

EPÍGONO

Con la humedad por los suelos y el frío acelerando el pulso ocurría que todo lo que dijera un hombre rejuvenecido por depender de sus padres se grababa en el vaho de su flamante teoría, y a lo mejor entre el vapor de los perfumes femeninos, y así también en la conclusión de la noche... La importancia de la voz y el volumen de las palabras son impropios de la improductividad a la que me he consagrado. La inmortalidad, como todos los superpoderes, tenía la edad de mis huesos, y por eso que crecí más, mucho más, y por eso la superficialidad y la supervivencia, y por eso la superación y los sobreentendidos. Bajo una mesa virtual de conversaciones alentadas por el alcohol, coincidir o fugarse con una joven en el aprovisionamiento podía llegar a ser, a esos centímetros del suelo, todo el paso del tiempo y las expresiones que nos delatan (y nos atan), como también me delataba mi versión excéntrica de cubata y a ella las pausas rellenas de ron.

jueves, 28 de mayo de 2009

LAS IDEAS QUE RELLENAN UNA ALMOHADA

La máquina al otro lado de la pista será contestada mientras no resuene la osteopatía de once años saliendo.
Tu generación dulce contra mi generación salada (sí, sí, en el sentido más andaluz), las salsas de colores pastel contra el sofrito de colores primarios, tu capítulo amor contra mi amor por capítulos, arte y cultura contra emoción y desengaño, realización personal contra el orgullo pobre del asfalto bien lisito. Es entonces cuando empiezan a flaquear las fuerzas, y la máquina cruelmente acelera su actividad expulsando expresiones imposibles de alcanzar: de la sofisticación a la afectación hay un paso de puntillas, mis golpes de humor suenan como sacos terreros que tiro al suelo, seis años de diferencia que son mucho más que eso, los años que decantan la vida. El espacio es conocer y el tiempo es reconocer, revivir es el tiempo, el espacio se vive y el tiempo sólo se vive la segunda vez.

Te he arrinconado lo más lejos que me ha permitido mi disciplina natural: en la otra punta de Europa.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Y ME DESEÓ UN DÍA ALUCINANTE

Yo le cedí el asiento situado a mi derecha, como siempre, hasta septiembre. Ella elogiaba los campanarios en activo, los abanicos con flequitos, las láminas del Arenal, las auténticas, las que traen montaditos. Una vez descartados los grabados costumbristas, ella se entregó al costumbrismo paranoico de mis sanas atenciones. Y esos días se fue la luz y volvió, y volvió de menor a mayor intensidad, y mi archivo de mensajes fue desalojado por un nuevo desgobierno, esos meses las muchachas reincidieron en su manía por imitarla a ella, de menor a mayor mimetismo. Un fenómeno sin explicación exterior se extendió por arcos y bancos, un narcótico aroma que llegaba a mis sentidos desde radiantes imágenes mentales e imaginarias radiaciones torácicas. La inquietud por compartir... por denunciar el acontecimiento se ahogaba ante la indiferencia que mostraban los paseantes por el color morado de los árboles, “que si el cielo se hace bermellón nos bañamos en el rojo de Chipiona o Mazagón”.

jueves, 14 de mayo de 2009

IMPACTOS VESTIDOS DE ÉPOCA

A ver, malos augurios. Concierto de lavadora con válvula de olla express y perro quejumbroso. Eso era un cuadro de una resaca sevillana en el paso de los setenta a los ochenta, sin solería en zonas comunes y arenosa resignación ojerosa al desempleo estructural de parte de algún héroe y su heroína. También he llegado al reflejo de evitar videos de los noventa para no especular ahora de verdad con retiros de circo en plataformas petrolíferas del norte.
Todo muy realista. Cruzo la calle Almirante Lobo, un quiosco y una barbacana consolidan la superficie. De hecho, Don Miguel Lobo y Malagamba es reconocido en su lápida como “militar bizarro, publicista distinguido”. Cruzo esa calle y me trabajo un sentimiento de una clase juvenil, como aquellas melodías ventiladas al ocaso de una expectativa histórica y escuchadas desde la cama, chica perfecta en el alma y lejos de estar mal en curvas y tersura que causara suficiente dependencia en el siglo pasado. Y a la orilla de nuestra dársena sacralizo mi personaje desdibujado en el agua estancada y negra, más frescura insegura que sello indolente y césped recién cortado en la exhalación de aquellos días… una promesa que se autodestruirá con una cálida circunstancia entre sus brazos… y barbacoas que se planificaron en balde.