La
historia de alguien que defiende su cultura hasta la ruptura matrimonial. Una
aventura por las convicciones del masculino sentido de la autodestrucción y
otros géneros de poesía. La música en sonido supermono, como le bromease un día
en su parque privado la protagonista del segundo capítulo. La historia de la
música según personas con sus sentidos cóncavos. Una investigación sobre el don
de la ubicuidad y sobre la existencia amplificada. Ésta es la historia del
límite de un mar adelantado, frío, tempestad. Y fidelidad un último día. El
regreso del claroscuro hipnótico, la corrupción de la memoria, vuelve la mueca heroica.
Pasan las horas en el rumoroso rompehoras.
martes, 6 de mayo de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
LEVANTABA ESPAÑA
Las esquinas las atacaba lento y ruidoso por si se cruzaba alguna rata montaraz. Pedía respeto a esos diez metros de convivencia histórica. Eran las seis de la mañana. Los espacios amplios entre bloques y paradas, entre arquetas y descampados, había que abreviarlos sin embargo a la velocidad del payo.
viernes, 21 de diciembre de 2012
TEMA MUY LIBRE
Relegaba la respuesta hasta después de la tercera lindeza, un desayuno ácido para un bluf de la canción protesta. Nunca vidriosos los ojos de aquella camarera engañaron a nadie, mucho menos a ningún estudiante hipermatriculado. La indolencia será el enigma de su ignorancia, de su pluriactividad deshecha, conatos y tics de su primer apellido, un vistazo arriba cuando le acusaban con la mirada. Contactos tímidos entre pistacho y garrafón. Y por una vez devolvió la pregunta imaginaria, y le contestó a la muchacha con un poema de la última generación en el siglo de los buzones. Porque si tú domesticas a mis amigos yo me limito a fantasear mientras ríe mi aura fría.
miércoles, 30 de mayo de 2012
LAS SIENAS SENDAS PRIVADAS DE ST JAMES'S Y DE KENSINGTON
La agitación invadía por todos los sentidos, la humedad absoluta de las calles de servicio ascendía por las fosas nasales, rizaba mis pestañas, me atribuía en apariencia una emotividad de la que poder regodearse, redactaba con sorna y con talento una leyenda de silencio y vapor de agua ardiendo. Y ahí fueron teniendo lugar los interrogatorios antiterroristas, las entrevistas iniciáticas, las consignas subyugadas, los predicados negro sobre amarillo, la conjura productiva, el asfalto polaco, el instinto imperial, la gente olvidando su porvenir y las jóvenes haciéndose de cerámica.
martes, 27 de diciembre de 2011
ENSAYO
Se acabó el talento, la ingravidez boreal disparatada, la creencia en una intervención de las autoridades entrópicas y se acabó el nervio, la imaginación frontal reactiva, toda una dimensión para mi solo, se acabó el insomnio. Se promueven ensayos fuera de tiempo y se abren curtidurías de organismos impermeables todos los días en muchas vidas. No cabe esperanza sin confianza, la luz en Islington nunca existió, integramos palabras de muy adentro en bandadas migratorias de frases. Otra vez será, se acabó el intento.
sábado, 12 de noviembre de 2011
ESCRIBIR POR ESCRIBIR
Ejercicio vacuo, inerme y colosal. Ejercicio curvo, o mejor circular. Dispara incógnitas el autor, explora coronillas desconocidas, soterra verdades, desciende a la altura de los ojos griposos, y formula más teorías que desarrolla ya sin papel y que resume con voz de un lector adolescente. Colofón.
martes, 28 de junio de 2011
'EL CRACAP'
Oh. Debimos de dejar irresoluta alguna historia sobre las ganas de vivir, me da a mí. Mira que íbamos encaminados, y que teníamos la década sembrada de referencias, proyecciones, bien trillada de poemas apropiados. Los señores nos avergonzamos en este tiempo de esas nuestras cabezas mirando por encima de las cornisas, por debajo de las faldas, rechazo a personajes inagotables paseando (o deseando) a campus traviesa, no nos sentimos hoy reconocidos en los gritos, los desaires ni las semibotas, ni en la encarnada semiótica del césped aplastado. Creo, con muy silencioso sudor, que un sálvese quien pueda disolvió todo eso de la intensidad.
lunes, 21 de febrero de 2011
BARCELONA
El acceso del mediodía por las hendiduras de enfoscados inhumanos, las caídas de las luces montañeras cuando nos hacen acabar con todas las subordinaciones, nos hacen pensar con fantasía en la mañana próxima y nos conducen a una juerga hacia adelante, caídas de las luces montañeras en creciente soledad. Las vulgares erosiones de los proyectos peregrinos confiscando ilusiones sin declarar, fabricando lugares de emociones sin recordar cuando los saludos no parecen de verdad, vulgares erosiones de los proyectos peregrinos. El acceso del mediodía y la trascendencia del mar, hilo de añil frío polar y una noción de lo soñado durante el remedo vital, emboscadas de prolíficos suicidas, una amable Estrella Damm.
viernes, 28 de enero de 2011
MIRA LA MAGIA TROPEZANDO
Es una tarde muy blanca, sobre todo humeante, milagrosamente melódica en la que zamparse lomos a la ceniza, uno tras otro, y cerveza holandesa, más allá del producto básico. Una de esas sobrevaloradas barbacoas en dos décadas, cuando se atreverá a mantener en círculos abismales que "ya jamás él ostentará el dominio sobre el tiempo físico que los juvenales fueron exprimiendo -recursiva- con su aventura". Pues es así que él tiene miedo fresco y que corre de la impresionabilidad al amor lo mismo que del rubor-sudor a la fuerza donde gravitan sus sintagmas superfluos. Simpatía de los últimos días, secta donde predicar resistencia al dolor con base en el deleite, en las miradas de las bocas de las chicas a medida que dice estas cosas envoltorias del cambio de siglo. "Como 100 años antes... muy imaginario", se dirá al final. Y se cae a modo de galaxia.
domingo, 31 de octubre de 2010
ERROR DE ARTE
Yo mismo camino en desacuerdo con que el recuerdo de esos acordes que titulé Enfadado con mi suerte, va a ser el albero, tetralogía que se pronunciaba fonema tras teorema en medio del tercer capítulo en el punto de inflexión de una caseta pública a una caseta privada, aparezca ahora en formato escrito. Pero es lo que me pide el cuerpo, decir que me acuerdo de las raspaduras apalabradas de limón sevillano sacralizando las natillas de declinación solsticia, así como nosotros raspábamos las aceras de navidad verdes al mediodía. Verdes de mezclar el cielo y esta luz que me hizo cabecear imperceptiblemente durante tantos años de poder, mover cielo y tierra entre dientes, sin descanso y amargamente, sin que otra generación se preocupase y sabiendo que se estaba haciendo historia en lo que era un paseo promovido por el sistema nervioso simpático. Yo mismo.
viernes, 17 de septiembre de 2010
POST MORTECINO
Su barrio era infinito, pasaban los años y siempre había calles que exploraba con la misma barriga aterida de 1986. Sobre los mapas era fácilmente abarcable lo que podía llamarse barrio, una suma de dos medios barrios más bien, la sorpresa venía sin aviso cuando la delincuencia común se iba agazapando en zonas más abiertas, lejos de los rincones, y los peligros de sombríos zaguanes eran sustituidos por losas de arquitectos contemporáneos, bicicletas revival y trabajadas opiniones. Camarón (el mendigo del barrio) había dormido en esas calles mucho antes y soñado con paisajes asombrosamente parecidos a los que podían verse esa tarde. Ambos reflexionaban sin decencia, con la boca abierta, sin medida convencional del tiempo: el antes, lo de ahora, la humedad, la improvisación.
viernes, 6 de agosto de 2010
sábado, 3 de julio de 2010
MATALASCAÑAS-SANLÚCAR
Anduve treinta y tres kilómetros ideando modales alternativos a la pobreza de espíritu, hundido en el fango sedimentario con la mirada clavada en el barco del arroz, saturado, tumbado y resabiado en la mesa. Irascible, viajante en el detenido siglo veinte, río turbio, antes de conocerla.
viernes, 28 de mayo de 2010
CARNE DE MASÓN
Todas las estrellas en el mar, todas apuntan a la luna en un intento meteórico por mover la paz del mar, vidas perdidas en la ocurrencia y cómo la mayor sutileza de la naturaleza me sugirió ir hasta allí, estaré por la noche, diré, te querré en tu barrio, aportaré, sin árboles que mientan sobre la posición de los enemigos, sin abucheos a hermanos de clase. Sin más fuerza en los giros trascendentales del discurso que una melodía nubérrima sin esas líricas argucias generadas cuando la destrucción de neuronas, recordad por mí, sin más pavimento que el tiempo estirado, deformado, que el tiempo roto y que un trozo de tiempo que te acompañará hasta cansar a la Sansona.
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