En Message personnel vemos a la mujer más atractiva de nuestra otra vida prometer amor eterno a un feo desconocido. Escudriño en mi hígado y encuentro una mezcla del Valle de los Pedroches y la Calle Fabiola, el Arzobispo de Westminster desarrollando seis dedos en medio de un discurso en inglés decimonónico.
Mis amigos son mi circunstancia, mis amadas una condena, mis amadoras, que también existen, aroma de especias y el mar seco.
Yo no me voy, dice Antonio, y su voz tiembla contra el Palacio de San Telmo, ese antiguo mandamiento de un adolescente sevillano. Antonio Susillo nos pediría guardar silencio con una sonrisa irónica que no dejaría arrugas.
Tranquilitos todos, (a coro) tranquilitos siempre. Ritos, gritos, para no hundirme en el rechazo movedizo.
sábado, 17 de diciembre de 2016
sábado, 10 de diciembre de 2016
MÚSICA PARA MIS ODIOS
Mientras, la familia contemplaba ya aburrida mi desaparición, y me hacían de comer, los amigos me preguntaban por el trabajo y hablaban entre ellos de horizontes profesionales; me incluían en sus eventos, donde yo comía y bebía sin dejar de combatir en el universo paralelo. Contestaba con monosílabos caricatos levantando los párpados sin enfocar nada posible. Mujeres extrañas despertarán a mi lado y no sabré cómo gestionar que no. Dentro de mi cabeza con forma de melón solía ser fiel a la suspirada del momento, y en períodos de entreguerras pasaba los días enfriando mi molde y acordándome de escenas repujadas que ya no me pertenecían. La vida no era la energía, la vida era el plan B, lo que me movía de un sitio a otro nunca pasó realmente de la leyenda y de la música.
viernes, 9 de diciembre de 2016
LA CHICA
Una intervención sonora que podría dar lugar a otra muchísimo mejor simplemente con los comentarios de la gente mayor mientras oye estos ruidos extraños. Otro chascarrillo que muere antes de nacer, y que sólo sirve para acumular cal en la cavidad orbitaria. Miro a mi alrededor y miro al suelo y fijo mi atención en una estatua ecuestre, croma ecuestre, y muevo los labios para liberar a mi lado una idea sobre el arte antes y después de la muerte. Así tomo aire, entreabro mi boca como si ella se sonrojara entre los árboles.
sábado, 3 de diciembre de 2016
ELEGÍA SU NOMBRE
Mi emancipación en Londres, cuando el siglo XX había empezado a despedir a nuestros abuelos, y mi subvencionado curso de doblaje, cuya rutina iluminó la casa de las oscuras golondrinas, fueron las dos ceremonias que mayor vuelco operaron en mi carácter. El ansia con la que despierto los sábados procede de aquellos años, la mujer del 2004 elegía su nombre, turbidez y relato se besan en una cocina ajena.
sábado, 26 de noviembre de 2016
ENTREGADO A LA PROVIDENCIA
Todas estas evidencias son inexistentes para ella. Todos los cafés que me preparo tienen una parte buena, una niebla reminiscente, recién hecha y clarividente; y una parte mala, el stock cancerígeno y refrigerado que también debo asumir. Cuando una cafetera italiana de mediana capacidad aromatiza una filosofía de vida, entonces, entonces han pasado veinte años. Adjetivar mi dimisión no me hizo más civilizado, el amor pronominal y la metametáfora tenían los sueños contados, todos estos sueños no confesados. No quería escribir aquí su nombre y apellidos como un alumno del Funcadia, y sí hibernar en la noche de siempre como un maestro del Funclub. Callar un poema con eco del océano recurrente, interpretar caritas amarillas de las que salen corazones a través del método científico. Y tengo la corazonada de que todas las cafeterías que he señalado en un mapa tienen motivos inesperados para escribir sobre la más concreta y corporal ella, pero no será hoy, hoy es sábado aún de adjetivos y ternura codificada.
domingo, 20 de noviembre de 2016
RESUMEN DEL ECUADOR DE LA VIDA
Me gusta hacer de vez en cuando un paseo forzado por cualquier ciudad de Europa para posponer la autodestrucción de los ojos caídos. Ésta por Cioran. Las nubes negras ridiculizan los lunes, y su hierba huele a tu huella en la cama. La camarera me mira como me miraría Emma Watson.
sábado, 12 de noviembre de 2016
AFILADA CARRERA
He visto bares de copas donde ahora maúllan los gatos. Botellones de mediodía más allá de Nervión.
domingo, 6 de noviembre de 2016
NADA NI DANI
Porque hacía lo mismo de siempre simulé inmortalidad. Cuando la lluvia arreciaba sobre mi cuerpo apenas mojaba mi recuerdo cruzando el Polígono Calonge, y me daría igual antes en el futuro. Reúno fuerzas sobrehumanas para ir al vagón cafetería. Me sumo a tu fiesta y me hago el inmortal, se me hunde un pie en el surco de barro de un coche y desaparezco de la noche. En caso de extinción una cerveza: una cerveza, por favor. El siglo diecinueve y el siglo veintidós enviaron su angustia, que yo abracé sentado en un autobús de la ruta aleatoria. Cualesquiera que fuesen tus gustos musicales, sean cuales sean tus deseos artísticos, voy a decirte adiós en el mundo de las malas ideas, en un universo de fe sentimental. Esos silencios me llevan y me traen siempre solo, pero fue demasiado sombrío el último viaje. A esta hora no veo nada exterior en la ventanilla. Tú tranquila, sé ocultarme desestimulante en la sombra, sólo que esta vez fueron demasiadas las palabras de relojería que han quedado por ahí sin explotar su atrevimiento. Como cuando desactivan bombas de la Guerra Civil, fastidiando los domingos de la gente.
domingo, 23 de octubre de 2016
DOMINGO, 23 DE OCTUBRE DE 2016
Me quedé afónico, dije demasiadas cosas sin resultados edificantes, sin contacto con tus manos o tu cuello "hostel". Decidí buscar el agotamiento propio antes que causar el tuyo. Me agoté intentando descifrar señales, indiferencias, temores, diferencias. Pensaba que mis poderes existencialistas podrían con todo: vencer a tu belleza misma, remarcar la tipografía con la que me recordarías una tarde de desengaño, o ponerle voz de doblaje a mis pocas palabras reveladoras. Seré invisible en un mundo vertiginoso, regeneracionista y lleno de encantos: ser sólo un nombre y una voz y unas palabras.
viernes, 14 de octubre de 2016
EN OTOÑO SIEMPRE ERA EL MISMO AÑO
A mediados de octubre aparecieron unas sombras húmedas en mi perfil social que destilaban estruendo y muchísima impaciencia. La única cosa que había ganado últimamente, esa imagen de nobleza confortable que supe proyectar con calidez, ya no se la creía ni ella ni nadie. "En otoño siempre es el mismo año", escribí al compartir un vídeo de los Stone Roses que ninguna protagonista interpretó como una historia real. Ni la canción, ni la imagen de los adoquines elevando su rumor anhelante, eran carne de sus huesos. Las luces del Arenal, muy cansadas y proféticas, ya no deslumbraban ni aguzaban el instinto y el naufragio. Otra vez era imposible que la resurrección con la chica mejor ocurriese una noche cualquiera.
domingo, 9 de octubre de 2016
TENDER IS THE KNIGHT
Del año 2008 recuerdo mi travesía a caballo por la A-4, saltando por encima de las motos y los Smart al grito de "Inées" (esto es conjugar un pasado compuesto por mujeres en la niebla). Llevaba por espada mi móvil, que antes que arma era valor: hirientes mensajes clavados en mi abdomen que ansiaban curación. Su Torreón, de ladrillo visto y custodiado por centinelas de botellón, estaba en un recodo de la M-30, en el Barrio de la Concepción. Pero pasé de largo, encontré que no era el tiempo de engolar cara a cara una sensación por legendaria que ésta retumbase en la distancia, decidí cumplir 33 años y entrenarme un día tras otro para un digno y justo más allá.
sábado, 1 de octubre de 2016
NI QUISIERA
Explorando caras inconformistas fue que te puse contra la pared. Tú demostrabas un veinte por ciento de pasión por mí, yo te leía un poema de Goytisolo que evidenciaba mucho miedo a morir. En el reflejo del silestone color champagne yo era superviejo, pero en el espejo sobre el que se apoyaban todas las botellas que quería probar parecía un niño con barba. (O era al contrario). No sustituiste a nadie a pesar de tu fragor, eras una preciosa recompensa sin nombre, orgullosa de tu sombra y rutilante estrella en la noche alamediense. Ni siquiera un millón de sábados (no sólo míos) me hacían olvidar el rechazo: el rechazo de mi vida: que nunca sería mía.
lunes, 26 de septiembre de 2016
LEER EN VOZ ALTA
El lenguaje de una tarde lluviosa te describe en una habitación de invitados. Piensa en una cena perfecta, un abrazo final. Llama en voz baja a la chica más alejada. La piel de tu cara se ha hecho más piel. El centro de Sevilla ha cambiado sus códigos y rigurosamente llega la paz oscura. Y nadie aplaude una fea revelación. Ella, mientras, pide unos cascos que funcionen.
lunes, 19 de septiembre de 2016
A DOS TELEDIARIOS DE LA TELEPATÍA
Él (en adelante el tomador) y ella (un campo de espliego cuando ya ha caído la noche) respiraban parecido. El tomador le dirigió palabras inocuas todos esos meses, pero mientras eso pasaba intentaba construir algo semejante a un túnel entre sus caras con la maquinaria de la soledad de su sofá, de la espera de un embarque en la estación de Sants, un túnel en busca de unos ojos desde la playa de Doñana y desde la cubierta de un barco que (lo presintió vivamente) recorrerá algún día los fiordos noruegos en silencio utópico. Ya no hay túnel porque ya no hay caras. Pero en esas encuentra el tomador un firmamento desatendido para filosofar centelleante sobre su terraza, de ella. Ella ha sido espoleada hoy por la vida de los matorrales que siempre han estado allí. La cortina tan sutil que acaricia su muslo, el campo tan inesperado que transforma sus perspectivas, el mar inteligente que cede a sus más bellos misterios y rompe los argumentos más insensibles.
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